¿En qué consiste la psicoterapia integradora?

¿En qué consiste la psicoterapia integradora?

La psicoterapia integradora se desarrolla y se estructura de una manera flexible y adaptada a cada paciente y a cada problemática. Lo fundamental es el establecimiento de una alianza terapéutica entre paciente y psicólogo/a, basada en la confianza, que permita el desarrollo de una base estable sobre la cual se alcancen los objetivos que se propongan.


Aunque, como decimos, la psicoterapia debe ser flexible, desde Somos Psicoterapia consideramos que es importante contar con un cierto nivel de estructura, de cara a abordar los objetivos terapéuticos de la forma más eficaz. Es imprescindible la realización de una buena evaluación antes de comenzar a intervenir, ya que solo así podremos determinar cuáles son las variables fundamentales que debemos tener en cuenta y decidir la forma más adecuada de intervenir sobre ellas.

El proceso de psicoterapia se desarrolla en cuatro etapas fundamentales: evaluación, devolución, intervención y seguimiento.

Durante las primeras etapas (evaluación, devolución e intervención) se recomienda fervientemente el mantenimiento de una periodicidad semanal de las sesiones, que siempre tendrán una duración estimada de entre 55 y 60 minutos (excepto en terapia familiar y de pareja, donde la duración es de 1h y 15 minutos). El objetivo de mantener esta frecuencia semanal es asentar los conocimientos adquiridos y ponerlos en práctica a lo largo de la semana, permitiendo afianzarlos en cada sesión. En la etapa de seguimiento, las sesiones se espacian progresivamente, como veremos más adelante. 

Decíamos que la fase de evaluación debe ser rigurosa, y por tanto, a lo largo de esta etapa inicial se administran distintos instrumentos y entrevistas, de cara a conocer a fondo la problemática del paciente, una devolución de la información recopilada. Desde nuestro modelo de terapia, esta sesión tiene una gran relevancia, puesto que se ponen en común los objetivos a perseguir en etapas posteriores. No se trata de una decisión unidireccional por parte del profesional, sino que es un acuerdo mutuo que implica una participación activa de ambas partes, paciente y terapeuta. El/la terapeuta ofrece una guía en base a la información recopilada, y el paciente puede hacer sugerencias e implicarse activamente para alcanzar un acuerdo que permita trabajar por un mismo fin.

Posteriormente, una vez acordados los objetivos, se inicia la fase más extensa y flexible, la intervención. La duración de esta etapa es variable, y depende de muchos factores: la relación terapéutica, la motivación, la capacidad de insight», la gravedad del problema presentado, etc.

En el centro Somos Psicoterapia trabajamos bajo el encuadre de la psicoterapia breve, un modelo integrador que trata de alcanzar los objetivos actuales de una forma exhaustiva, teniendo en cuenta tanto los detonantes actuales y factores mantenedores del problema, los factores biológicos, temperamentales y de personalidad del paciente, así como los eventos vitales pasados que han influido en su historia de aprendizaje. Sin embargo, la comprensión de todos estos factores no es sinónimo de la necesidad de una terapia de larga duración, ya que se trata de que el paciente retome el control de su vida y alcance el nivel de satisfacción que desea, en el menor número de sesiones posible. 

La psicoterapia integradora tiene en cuenta todos aquellos recursos y técnicas psicológicas que han demostrado eficacia en distintas problemáticas, adaptando su uso a las necesidades y características individuales de cada persona. Es por ello, que en Somos Psicoterapia no nos limitamos al uso de un solo modelo (cognitivo-conductual, sistémico, humanista-existencial, psicodinámico u otros), sino que elegimos aquellas intervenciones que puedan resultar más adecuadas en función del caso. Desde este perspectiva, es la terapia la que se adapta al paciente, no el paciente a la terapia.  En cualquier caso, siempre se tienen en cuenta todas las manifestaciones de la problemática presentada, tanto a nivel cognitivo, como emocional, conductual y fisiológico.

Lo que se pretende con este estilo de intervención no es solo el control o mitigación de los síntomas actuales, sino que el paciente sea capaz de comprender su origen y su modo de funcionamiento, y de esta forma, prevenir recaídas y adquirir una capacidad de autogestión dominio estable, duradera y eficaz.

La última etapa de la psicoterapia es el seguimiento, la fase de terminación de la terapia.  Comienza cuando se da por finalizada la fase de intervención, por lo que los objetivos terapéuticos se consideran alcanzados y el paciente cuenta con las herramientas y el nivel adecuado de desenvolvimiento como para no necesitar la terapia. Para facilitar la adaptación, las sesiones que hasta el momento habían sido semanales, comienzan a realizarse de forma quincenal en un principio, para pasar más adelante a una frecuencia mensual, hasta el momento del alta definitiva. Esta fase se estructura en base a las necesidades de cada persona, y a su ritmo de evolución. 

En definitiva, en Somos Psicoterapia tenemos el objetivo de guiar a nuestros pacientes hacia la superación de aquellos problemas que le dificultan el alcance del bienestar, pero además, nos esforzamos en animarles a dar un paso más. A través de un proceso de autodescubrimiento y trabajo activo, nuestros valientes podrán tomar las riendas de su vida, pasada, presente y futura, desarrollarse plenamente y alcanzar la calidad de vida que desean.

A todos esos valientes que deseen emprender este viaje con nosotros, os estaremos esperando. Estás a tan sólo un clic de dar el primer paso: contacta con nosotros» en una primera sesión gratuita y comenzar a cambiar tu vida.